Movilidad urbana, el gran reto de Cancún. Movilidad urbana, el gran reto de Cancún.
La propuesta de implantar el Hoy no Circula en Cancún no es una estrategia viable, ya que el tema de fondo es la movilidad,... Movilidad urbana, el gran reto de Cancún.

La propuesta de implantar el Hoy no Circula en Cancún no es una estrategia viable, ya que el tema de fondo es la movilidad, que implica la regulación y mejora del transporte público masivo, así como fomentar otro tipo de transporte no motorizado como la bicicleta y el desplazamiento a pie que son la base para la movilidad sostenible, afirmó la arquitecto urbanista Adriana Martínez.

Lo anterior, ante la intención del Colegio de Arquitectos de instaurar en este destino dicho programa, ante el incremento del parque vehicular en la ciudad y el congestionamiento vial que esto genera.

El Hoy no Circula ha sido un fracaso en la Ciudad de México y duplicarlo en otras ciudades significaría replicar un sistema que no es funcional, porque solo ha propiciado que se utilicen otro tipo de unidades por la comodidad que representa tener un vehículo propio y como resultado de la ineficiencia del transporte público, explicó Martínez.

Cuando hablamos de movilidad, es todo un sistema que conlleva el traslado de personas y objetos que implican la red vial, señalización, el marco civil, transporte público, que son temas que no están siendo considerados en este tipo de propuestas, resaltó la especialista en urbanismo.

“La finalidad de la movilidad urbana es la accesibilidad e implica los desplazamientos de personas, mercancías que se producen en su entorno físico y cuando hablamos de movilidad urbana nos referimos a la totalidad de desplazamientos que se realizan en la ciudad”, ahondó.

Esto implica los desplazamientos realizados en diferentes medios de transporte: coche, transporte público, pero también movilizaciones a pie y en bicicleta. Y todos con el claro objetivo de facilitar a accesibilidad a determinados lugares. En base a esto, se deben implementar políticas públicas que ayuden a que los ciudadanos tengan una movilidad eficiente en menos tiempo para elevar su calidad de vida.

Pero además, la accesibilidad no solo se consigue mediante el transporte, sino a través de otros factores como la distribución de los servicios o el desarrollo urbano, que influyen en la vida de una ciudad. Por lo tanto, si el objetivo es garantizar la accesibilidad de bienes o servicios no se trata de ofrecer simplemente muchos medios de transporte que alcancen cada vez mayores distancias, detalló la arquitecto.

El municipio no tiene facultades para resolver el problema de movilidad, porque solo tiene competencia para regular el transporte público en su circunscripción y están fuera de su alcance otros tipos de transporte que son regulados por el Estado; por lo tanto, es un problema que debe resolverse de manera integral.

En la recta final de su administración, el 1 de agosto de 2016, el expresidente municipal de Benito Juárez, Paul Carrillo de Cáceres, inauguró el proyecto “Pares Viales”, el cual consistió en cambiar en un solo sentido la circulación de la Prolongación Tulum; Calle 19, mejor conocida como “La Torcasita”, y la Calle 13 entre la Ruta 4 y la avenida José López Portillo.

Con esta estrategia, la pasada administración pretendía agilizar el flujo vial en puntos conflictivos como la zona centro, donde 50 rutas de transporte urbano congestionan las arterias en “horas pico”; sin embargo, la medida es insuficiente, ya que la problemática vial ya presenta síntomas graves de congestionamiento por el crecimiento indiscriminado de la matricula vehicular que no va a la par del incremento de vialidades.

Dicho proyecto contemplaba también la sincronización de semáforos y la construcción de 11 nuevos paraderos y señalamientos adicionales con el apoyo de las empresas de transporte. En esa fecha, las autoridades de Planeación y Desarrollo Urbano reconocieron que en el centro de la ciudad existe una afluencia de 100 mil vehículos diarios. Mientras que en las calles en las que se modificó el sentido de la vialidad circulan diariamente alrededor de mil 200 unidades de transporte público, entre autobuses y urbans.

En ese entonces, contemplaban utilizar un carril de confinamiento exclusivo para transporte público pero hasta la fecha, no ha sido implementada.

“Hablar de movilidad urbana no solo es hablar del transporte público”, recalcó la urbanista Adriana Martínez, “es hablar de muchos factores determinantes que inciden en la productividad de una ciudad, para brindar calidad de vida a sus habitantes al reducir sus tiempos de traslado y buenas prácticas entre sistemas de transporte y sus ciudades”, reiteró.

El Colegio de Arquitectos no tiene la capacidad técnica para realizar un estudio de esta magnitud, se requiere de muchos especialistas como ingenieros de tráfico, urbanistas, arquitectos, ingenieros y comunicólogos, para transmitir la información a la población sobre las políticas públicas de movilidad, porque es un trabajo multidisciplinario y no lo pueden hacer los colegios, porque no tienen la capacidad técnica, ni financiera; en todo caso, le corresponde al Gobierno del Estado hacerlo y el Colegio solo puede apoyar estas tareas.

El caos vial que enfrentamos diariamente los habitantes de Cancún, fue previsto por los urbanistas desde el 2008, a través de diversos estudios realizados por el Colegio de Arquitectos en coordinación con la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) y el Instituto Municipal de Planeación (Implan); sin embargo, nunca fueron considerados y solo fueron archivados.

Realizar este tipo de estudios es muy costoso, para darnos un idea, el estudio de movilidad de Cozumel de 2011 tuvo un costo de 9.5 millones de pesos y no tiene ni de manera remota la magnitud de Cancún.

En Benito Juárez se han hecho tres estudios de movilidad que terminaron en los archivos de las dependencias municipales, costaron millones de pesos y nunca se aplicaron. Se quedaron guardados en un cajón, mientras sigue incrementando el caos vial ante la falta de políticas públicas integrales para resolver el problema de movilidad en esta ciudad.

Pero además, hay una competencia ruinosa que el mismo Gobierno del Estado fomentó en pasadas administraciones con la autorización de gran cantidad de placas que se reparten entre amigos y allegados durante las campañas políticas. De tal forma que los transportistas no solo han tenido que competir contra las unidades regulares e irregulares que circulan en la ciudad, sino contra las propias autoridades que no han tomado “el toro por los cuernos” para regular el transporte público.

De acuerdo con los estudios realizados en materia de transporte, existe una saturación de rutas de más del 30 por ciento, lo que significa que hay demasiadas unidades de transporte circulando por la misma ruta y compitiendo por los usuarios, lo que ha provocado graves accidentes viales, un servicio de transporte ineficiente y de mala calidad.

La problemática se sigue agudizando, porque no se ha reducido el parque vehicular del transporte público, al mismo tiempo que se siguen otorgando concesiones de nuevas empresas de transporte urbano.

La ciudad de Cancún ha tenido un desarrollo explosivo que ha superado la capacidad de respuesta de las autoridades y a pesar de que el Plan Maestro realizado por el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) en la década de los 70 contemplaba espacios amables para sus habitantes, el crecimiento fue tan vertiginoso que fueron creando soluciones parciales que no eran integrales y acordes a las necesidades de desarrollo de la mancha urbana.

El problema es que los planes parciales no tienen conectividad uno con el otro y como resultado se fue haciendo un proyecto de desarrollo urbano caótico que no cumple con las necesidades de la población.

Además, el desarrollo de las vialidades dejó de tener continuidad y en algunas zonas se convierten en cuellos de botella que generan congestionamientos viales, incremento de tiempo de traslado y accidentes viales, afirman especialistas.

Para que las autoridades realmente se comprometan a trabajar de manera integral en el tema de la movilidad, es necesario cambiar el término a Programa Sectorial de Movilidad o Programa Sectorial de Transporte Público, porque fortalece una parte del Programa de Desarrollo Urbano que sí es obligatorio pero para lograrlo tendrían que trabajar de manera integral el Gobierno del Estado y el Municipio, y tener la voluntad política para hacerlo.

El problema vial ha tenido un mal enfoque y ha provocado que se tomen acciones que no resuelven la problemática de Cancún, porque no le han dado la importancia que tiene al transporte público en la movilidad de una ciudad.

Cancún ya padece cáncer vial con arterias dañadas por los congestionamientos en gran parte de sus vialidades y si las autoridades insisten en no querer ver el problema, éste será más grave y va impactar el desarrollo económico de la ciudad y esto se podría reflejar en cinco años, advierten urbanistas.

Por todo lo anterior, es un tema que debe ser tratado como uno de los puntos importantes de la Agenda Pública para definir cómo se va a resolver este problema de transporte para que la gente deje de utilizar su vehículo con un buen sistema de transporte público y se reduzca el parque vehicular.

“El Hoy no Circula no atiende de fondo la problemática de movilidad, que implica mejorar las condiciones de transporte público para hacerlo más eficiente, más cómodo y con rutas acordes a las necesidades de los usuarios”.

Fuente: Informativo Turquesa /Adriana Martínez

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